Es cierto que los resultados de esta reflexión pública no constriñen

El acto de la dominación técnica de la naturaleza es, por principio, un acto solitario y silencioso, libre de cualquier acuerdo negociado entre sujetos activos que desean controlar sus relaciones sociales en forma práctica. Según Habermas, la filosofía política científica de Hobbes supone que el tránsito de la teoría a la práctica se lleva a cabo como si se tratase de la dominación técnica de la naturaleza. Habermas reconoce que en el planteo de Hobbes existe un elemento descontrolado que es la comunicación entre ciudadanos que discuten y actúan juntos, y que este elemento descontrolado se preserva en el momento de concluir el contrato. Sin embargo -y éste es un punto básico de la interpretación de Habermas-la comunicación entre los ciudadanos pierde su función de mediadora entre teoría y praxis cuando Hobbes explica que el resultado del contrato no se debió a una libre discusión y posterior acuerdo, sino que lo explica como resultado de una mecánica de la naturaleza humana que lleva a los hombres a pactar. La seguridad de Hobbes de que los resultados de la filosofía política científica sólo necesitan certeza metodológica para transformarse -sin mediación alguna- en la certeza práctica de los ciudadanos, revela que Hobbes no distingue entre controlar (i. e. el pasaje de la teoría a la praxis técnica en las ciencias de la naturaleza) y actuar (i. e. el pasaje de la teoría a la praxis política). Una teoría cuya estruch.ua científica está diseñada para ser aplicada técnicamente a la naturaleza no puede ser aplicada sin más a la praxis de ciudadanos que deliberan y actúan. Este tipo de teorías científicas de la política necesitan un complemento que las corrija. Según Habermas, este complemento -que no forma parte de la propia teoría- surgirá en el siglo XVIII cuando los fisiócratas definan por primera vez el concepto de opinión pública como el resultado ilustrado de la reflexión pública y común, guiada por los filósofos y otros representantes de las ciencias modernas, acerca de las bases fundamentales del orden social. Esta reflexión llevará a enunciar las leyes naturales del orden social a partir de la certeza práctica de ciudadanos activos que deliberan y actúan. Es cierto que los resultados de esta reflexión pública no constriñen, pero el monarca ilustrado debe adaptarse a estos resultados. La opinión pública es la mediadora entre teoría y praxis y cumple la función que otrora desempeñaba la prudencia política. Contamos, entonces, con dos modelos interpretativos acerca de la formación y función de la opinión pública en los siglos XVII y XVIII. Habermas argumenta que la opinión pública cumple una función de puente entre teoría y praxis en la filosofía política moderna, ya que ésta ha dejado de ser una filosofía práctica para convertirse en una técnica para formar Estados. La filosofía política moderna supuso -erróneamente, según Habermas- que el tránsito de la teoría a la práctica sería tan poco problemático en política como resultaba serlo en ciencias naturales. Koselleck sigue un movimiento histórico: el absolutismo, para poner fin a las guerras de religión, privatiza la moral y despolitiza las conciencias.

 

Anuncios

Autor: leiser-madanes

Leiser Madanes es doctor en Filosofía por la Universidad de Buenos Aires. Actualmente se desempeña como profesor titular de Filosofía Política en la Universidad Nacional de La Plata. Su principal área de estudio es la filosofía moderna.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s