Hobbes y la libertad de expresión – Parte 2

En el mismo sentido ya había dicho Hobbes que hay sociedades animales naturales, pero que entre los hombres la sociedad es una “institución arbitraria” (Elements of Law, I, 19, 5). Es una convención entre hombres, de la misma manera en que los nombres que se dan a las diversas cosas son también convencionales e “impuestos arbitrariamente” (op. cit., I, 5, 2).1 2. “Arbitrario” no sólo se opone a “natural””, también se opone a “privado” y, por lo tanto, adquiere un significado similar al de “público””. Un ejemplo de este uso aparece en una de las reiteradas diatribas de Hobbes en contra de las doctrinas que se enseñaban en las universidades inglesas, según las cuales existen formas perversas de gobierno, tales como la tiranía, la oligarquía, la anarquía. Estos calificativos, según Hobbes, en verdad no describen formas corruptas de gobierno sino que expresan el disconformismo de una persona en particular con respecto a la autoridad establecida. Dice Hobbes: Y lo que ofende al pueblo no es sino el hecho de que son gobernados no como cada uno de ellos lo haría por sí, sino como considera oportuno el representante público, sea éste un hombre o una asamblea de hombres, esto es, por un gobierno arbitrario. Por lo cual dan nombres perversos a sus superiores sin saber nunca (hasta quizás algo después de una guerra civil) que sin tal gobierno arbitrario esa guerra será por fuerza perpetua, y que son los hombres y las armas, no las palabras y promesas, quienes hacen la fuerza y el poder de las leyes (Lev., ME, cap. 46, p. 717). Gobierno arbitrario significa obediencia a la autoridad pública y se opone a las decisiones que toma un individuo privado.

Poco importa si la autoridad pública es tiDa monarquía hereditaria o una democracia popular pues, según Hobbes, ambas se basan en última instancia en un acto de consentimiento por parte de los súbditos. Una vez otorgado este consentimiento cada individuo está obligado a obedecer a la autoridad pública. Las decisiones adoptadas por la mayoría en LID parlamento de LID país democrático o por un rey son decisiones que no todos los individuos privados hubieran adoptado. De todos modos, estas decisiones les son impuestas. Muchos individuos quizás hubieran privadamente elegido actuar de otra manera, sin embargo están obligados a obedecer a la autoridad pública. En esto, precisamente, consiste la arbitrariedad de la decisión: en que se está obligado a obedecer la voluntad del soberano, y no la voluntad propia. Más aún, es posible afirmar que cada individuo consintió en obedecer decisiones arbitrarias. respecto a la autoridad establecida. Dice Hobbes:

Pero donde no hay castigo determinado por la ley, el [castigo] infligido tendrá esa naturaleza sea cual fuere . Porque a quien emprende la violación de una ley donde no se determina pena le aguarda un castigo indeterminado, esto es, arbitrario” (Lev., ME, cap. 28, p. 388).

 

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Autor: leiser-madanes

Leiser Madanes es doctor en Filosofía por la Universidad de Buenos Aires. Actualmente se desempeña como profesor titular de Filosofía Política en la Universidad Nacional de La Plata. Su principal área de estudio es la filosofía moderna.

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